Una amiga eslovena nos habló una vez, de visita por Varsovia, de la pena que le producía “el alma eslava” , o “el alma rusa”. Afortunadamente, el pueblo esloveno se independizó hace pocos años de estas ataduras. Otros pueblos (vasco, catalán, escocés, valón…) esperan su dia, que seguro que llega. Ayer nos escontramos este texto, […]

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