En este 8 de marzo de 2011 y en medio de una crisis económica que golpea a las clases más desfavorecidas y especialmente a las mujeres, la Asociación de Mujeres de Orihuela Clara Campoamor reiteramos nuestro compromiso por la igualdad y la justicia social.

Las consecuencias de la crisis económica está golpeando con crudeza sobre todo a las mujeres de la clase trabajadora, especialmente a las jóvenes y a las inmigrantes; y la situación va a peor. La feminización de la pobreza aumenta de manera alarmante.  La mayor parte de las personas pobres y excluidas de la sociedad y sin coberturas son mujeres. España tiene una tasa de paro femenino del 20% y de un 25´71% en la provincia de Alicante, siendo éste un problema estructural. Por otro lado, la baja tasa de actividad femenina demuestra que los cuidados de las familias y las personas dependientes siguen recayendo casi en exclusiva en las mujeres.

La disminución de la renta familiar tanto por la precariedad de las condiciones de trabajo, del paro y por la disminución del salario real, produce efectos muy negativos en las mujeres. Lo que queda del estado del bienestar se debilita cada vez más. Recorte de presupuesto para la ley de dependencia, privatización de los servicios públicos y recorte de las pensiones, lo que perjudica especialmente a las mujeres que son las que finalmente asumen los trabajos familiares.

Una parte nada despreciable de ese trabajo socialmente necesario se realiza en la actualidad, oculto tras el manto del trabajo doméstico y, más recientemente, con la “globalización del trabajo de cuidados” a cargo de mano de obra inmigrante mayoritariamente femenina. La visibilización de ese trabajo oculto en empleos socialmente reconocidos es una necesidad para una sociedad con menor desigualdad de género.

Y para colmo, la violencia contra las mujeres va aumentando progresivamente, esto es señal de que el patriarcado sigue presente y de que tiene fuerza, no ha desaparecido como nos han querido hacer creer, es más, sigue enraizado en la sociedad, tiene mil caras, mil formas, mil siluetas. Puede verse en muchos sitios a la vez.

El primer paso para combatirlo es la visibilización de todas las formas de violencia contra las mujeres, desde las más sutiles a las más benevolentes. Desde las físicas, a las psicológicas y simbólicas.

Las mujeres tenemos que ganar en autoestima, ganar en poder, sentirnos libres. Para poder combatir la violencia machista hacen falta mujeres feministas, que trabajen cada día contra las desigualdades y las injusticias. Hacen falta mujeres que, desde la autodefensa, sepan identificar y combatir en su realidad diaria.

Desde la Asociación de Mujeres de Orihuela Clara Campoamor, y en consecuencia con los objetivos que se plantea en este 8 de Marzo de 2011, exigimos:

Redoblar los esfuerzos en la educación por la igualdad desde la infancia. En 2010 más del 30% de agresores y víctimas eran menores de treinta años. Esto no es una “cosa del pasado”, sino del presente y futuro de mal camino, si no conseguimos que cambie.

Incorporar la igualdad entre mujeres y hombres, y la diversidad, como elementos esenciales de la construcción democrática.

Incluir a las empleadas del hogar en el Régimen General de la Seguridad Social.

Poner en marcha la renta básica para las familias, el doble del SMI (salario mínimo interprofesional) para los núcleos familiares en los que ningún miembro trabaja o en el que la mujer soporta todo el peso de la familia, SMI.

Eliminación de la discriminación salarial en las empresas privadas y públicas.

Impulsar un Observatorio de la Mujer independiente de las administraciones públicas, ya que éstas maquillan o no facilitan los datos.

Romper los techos de cristal, para que las mujeres puedan incorporarse en puestos directivos públicos y privados en la medida que les corresponde.

La defensa de los servicios públicos y el incremento del gasto social.

Reducción de la jornada laboral a 35 horas, sin reducción de salario y prestaciones. Los hombres también deben ser responsables en el trabajo doméstico familiar.

Por la custodia compartida siempre y cuando exista acuerdo entre las partes.

Dignificación laboral de las cuidadoras invisibilizadas por la  economía sumergida.

Recordemos que, Clara de Campoamor (1888-1972), miembro del Partido Radical, asumió la  defensa del derecho de sufragio femenino. Argumentó en las Cortes Constituyentes que los derechos del individuo exigían un tratamiento legal igualitario para hombres y mujeres y que, por ello, los principios democráticos debían garantizar la redacción de una Constitución republicana basada en la igualdad y en la eliminación de cualquier discriminación de sexo.


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