Puede ayudarte hacer un sencillo ejercicio de relajación cuando el estrés nos lance sus redes

Todos sabemos lo malo que es el estrés, pero librarse de él no es tan fácil como decirse “pues hay que relajarse…”. Pero existe un pequeño truquito para instaurar un poco de paz en momentos de inquietud. Es tan sencillo como respirar profundamente. Tan sólo requiere encontrar un espacio más o menos tranquilo y concentrarse, durante dos minutos, en la respiración, llenando a fondo los pulmones y vaciándolos del todo. Inspirar profundamente, sintiendo como nos llenamos de aire, y espirar lentamente, concentrándonos en cómo se vacían, y repitiendo varias veces.

Sus ventajas: Este ejercicio tan sencillo regula el pulso, disminuye la frecuencia cardiaca, controla el estrés y libera la mente. ¿Quién da más por menos?

Estas son otras recomendaciones prácticas para hacer frente al estrés.

– Es importante promocionar hábitos saludables que permitan afrontar con un mayor nivel de salud físico y psicológico las dificultades futuras.
– Además, reforzar las defensas es especialmente importante sobre todo en colectivos vulnerables, como son los mayores o personas con enfermedades crónicas. En general, cuanto antes se adopten los estilos de vida saludables más beneficios en la salud se obtienen.
– Es importante seguir una dieta mediterránea: variada, rica en fruta y verduras, productos lácteos y un bajo consumo de carne roja y productos cárnicos, que esté adaptada a la necesidades de calorías y gasto energético.
– También hay que evitar sustancias estimulantes como el alcohol, el tabaco y las bebidas excitantes, como el café y el té, que pueden sustituirse por infusiones o equivalentes sin cafeína.
– El ejercicio físico es importante. Pasear, nadar, bailar, montar en bicicleta o hacer yoga son opciones al alcance de todos. Hay que aprovechar las horas de luz natural para salir a tomar el aire y el sol.
– Hay que intentar seguir un horario de sueño regular. Se reconoce cada vez más que dormir lo suficiente es un aspecto fundamental en la prevención de las enfermedades crónicas y la promoción de la salud. El sueño debe ser reparador y es conveniente dormir al menos 8 horas.
– No automedicarse, siempre prevenir de una manera fisiológica, mediante la alimentación y el ejercicio físico.
– Mantener una relación abierta y de confianza con el médico de familia, y mantenida en el tiempo, es importante para enfocar de la forma más correcta nuestros problemas de salud. El médico de familia es el principal proveedor de atención de salud en la mayoría de las situaciones y su papel consiste en prestar atención preventiva y enseñar a hacer elecciones de estilo de vida saludables, identificar y tratar afecciones médicas comunes, evaluar la urgencia de problemas médicos y guiar a la persona hacia el mejor lugar para esa atención, y hacer remisiones a otros especialistas cuando sea necesario.

Publicado el 11 November, 2010
por en Salud. Etiquetas: .

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