Frecuentemente veo, como persona dedicada al mundo de la nutrición, que la gente tiene líos tremendos para distinguir entre el colesterol bueno y el colesterol malo, y de las diferencias entre uno y otro, ya ni hablar. Todo el mundo los menciona pero cuando se les pregunta a menudo confunden o ignoran estos términos.

La principal causa de muerte en el mundo según la OMS es la cardíaca, la cardiomiopatía isquémica para ser más exactos. Ésta está íntimamente ligada con el colesterol –consumo de grasas-, aunque también con el tabaquismo y sedentarismo. Centrémonos en la primera.

Definamos al colesterol de una manera pedagógica. Es una grasa presente en el cuerpo que participa en muchos procesos, como el de transporte de sustancias, a nivel de membrana celular, síntesis de hormonas tan importantes como las sexuales y las esteroideas. El colesterol no es malo en sí. La clave está en su cantidad y tipo. Es producido por nuestro hígado aunque también lo podemos recibir a través de los alimentos.

Para que el colesterol sea transportado necesita dos tipos de lipoproteínas conocidas como LDL o de baja densidad –colesterol malo- y HDL o de alta densidad –colesterol bueno.

Existen otros tipos de proteínas como las VLDL o lipoproteínas de muy baja densidad (‘Very low density lipoprotein’ por sus siglas en inglés), pero para no confundiros hablaremos hoy sólo de las de alta y baja densidad, las verdaderas protagonistas en esto del colesterol. Comencemos con el bueno.

Colesterol bueno.

También conocido como HDL o lipoproteínas de alta densidad (High Density Lipoprotein por sus siglas en inglés) recibe el nombre de bueno porque ayuda a sintetizar al colesterol malo que se acumula en las paredes de las arterias. Pensemos en el sebo cuando está caliente ¿Qué pasa cuando se enfría? Se vuelve de consistencia “cerosa” por describirlo de alguna manera. Pues algo así pasa en nuestros vasos sanguíneos. Estas “costras de cera” se adhieren, lo que dificulta el paso de la sangre. El colesterol bueno “arrastra” y desaparece este colesterol malo. Este video lo ejemplifica de manera excelente.

Colesterol malo.

En el anterior apartado hemos aprendido que el colesterol malo, LDL o lipoproteínas de baja densidad (Low Density Lipoprotein por sus siglas en inglés) es el que provoca las placas o “costras” de grasa en las arterias, conocidas como aterosclerosis. Este vídeo ejemplifica perfectamente el problema de los ateromas, que se deben sobre todo a este tipo de colesterol.

Podemos deducir de lo expuesto arriba que la principal diferencia entre uno y otro es que el bueno evita la formación de las placas de colesterol mientras que el segundo forma éstas, conocidas también como ateromas

¿Qué debemos hacer para aumentar el colesterol bueno y reducir el malo?

El deporte es muy importante y nos ayudará a mantener el colesterol en niveles adecuados. Sin embargo se sabe de deportistas de alto rendimiento con el colesterol o los triglicéridos por las nubes, y si se descarta cualquier origen genético la causa está casi siempre en la nutrición.

La nutrición es fundamental en esto del colesterol. Como reglas generales para evitar los altos niveles debemos seguir las siguientes: dietas bajas en grasas, preferir grasas vegetales sobre animales, evitar grasas trans… Debido a que este tema da para todo un artículo, en nuestro próximo número hablaremos sobre alimentación y colesterol. Hasta entonces.

Por Carlos Gutiérrez.

Publicado el 16 March, 2010
por en Salud.

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