El alcoholismo es una enfermedad de difícil diagnostico, especialmente por las características psicológicas y por el tiempo que tarda en desarrollarse. Es una enfermedad crónica, progresiva y a menudo mortal.
Es considera una enfermedad psiquiatrica incluida en los manuales  DSM-IV y el CIE-10. problemática que tiene un curso de evolución con una media de 10 años, que puede ir desde el consumo normativo, el consumo de riesgo y llegar hasta el perjudicial.. Aunque también existen cuestionarios y una serie de marcadores biológicos para la detección precoz del abuso de alcohol como: (GGT, VCM, ASAT, ALAT, CDT).

Para su tratamiento es muy importante que el paciente quiera colaborar y que este motivado, aunque también es indispensable la ayuda de otras personas (familiares) e instituciones para la realización de procesos como el de la desintoxicación (es el tratamiento o prevención del síndrome de abstinencia y también la fase inicial del tratamiento de la dependencia alcohólica )y la deshabituación (proceso en que el paciente aprende a vivir sin alcohol), en razón a que dichos procesos suelen durar entre 1-2 semanas hasta 5 años. Comprende además, tanto el tratamiento farmacológico, que ha mejorado considerablemente el pronóstico a largo plazo de la enfermedad gracias a la aparición de nuevos fármacos , como los antidipsotrópicos o aversivos (el disulfiram y la cianamida cálcica) , los más usados en el tratamiento de deshabituación del alcoholismo. La eficacia de estos fármacos mejora si se consigue aumentar la adhesión al tratamiento con supervisión por parte de un familiar o persona responsable o si se asocia a otros programas tanto psicosociales como farmacológico.

Además del tratamiento farmacológico existen técnicas como las técnicas psicológicas las cuales están cada vez presentes en el tratamiento de las adicciones, y en particular del alcoholismo. Se trata de intervenciones que analizan tanto los pensamientos como el comportamiento . La finalidad de estas técnicas es la de modificar comportamientos ( conductas y creencias) por otros más sanos y adecuados o adaptativos. Las más utilizadas son: técnicas de autocontrol, prevención de recaídas , desensibilización sistemática, entrenamiento en habilidades y las intervenciones motivacionales. En el proceso de psicoterapia se debe tener en cuenta no solo la sinceridad con que se aborde al paciente sino el apoyo de los familiares y las entrevistas motivacionales que son muy importantes  para que se haya un cambio de actitud y comportamiento en el paciente. Seria de especial interés , trabajar la terapia de grupo la cual ayuda específicamente , a disminuir la tendencia a la negación y aumentar la motivación. Todo lo anterior coordinado por un  equipo terapéutico multidisciplinar con una característica fundamental “la empatía”.

Publicado el 17 January, 2010
por en Salud.

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