El temor a una posible mutación del virus H1N1 ha estado presente desde el inicio de la pandemia. En uno de los análisis rutinarios que se hacen del virus para observar sus cambios, el Instituto Noruego de Salud Pública ha confirmado que ha encontrado una versión mutada del causante de la gripe A en tres pacientes.

Según ha explicado el Instituto en un comunicado, “todas las muestras de virus analizadas presentan muchas similitudes, aunque se han observado ciertas mutaciones. Esto es normal, ocurre en todos los virus y la mayoría de estos cambios no tendrán ninguna importancia”.

Sin embargo, una de las mutaciones descubiertas ha llamado la atención. Se ha encontrado en dos pacientes que murieron por gripe A -los primeros que fallecieron en Noruega por esta causa- y en otro que estuvo muy grave por culpa de la enfermedad. La mutación podría hacer al virus más hábil para llegar más dentro de las vías respiratorias y, por tanto, provocar cuadros de gripe más graves que los actuales, lo que consideran “preocupante”.

No obstante, el director del Instituto, Geir Stene-Larsen, matiza que “de las 70 muestras que hemos analizado sólo hemos encontrado esta mutación en tres pacientes. De hecho, en el resto de fallecidos por gripe A -23 confirmados en este país- no se ha detectado esta alteración. Esto nos indica que, de momento, no está circulando entre la población general y podría ser un cambio espontáneo que se produjo sólo en esos tres individuos”. Asimismo, “nada apunta a que este cambio en el virus vaya a afectar a la efectividad de la vacuna ni al tratamiento con antivirales”, concluye.

Estado de vigilancia
Tras recibir la notificación de Noruega, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido que “mutaciones similares se han detectado también en virus de Brasil, China, Japón, México, Ucrania y EEUU”. La implicación que pueda tener este cambio en el H1N1 en la salud pública es algo que por el momento no se sabe, pero está siendo evaluado por los científicos que forman parte de la red de laboratorios de la OMS.

“Los cambios que se producen en los virus a nivel genético tienen que ser continuamente analizados, aunque muchas de estas mutaciones no alteran al virus ni tienen influencia en su patogenicidad”, expresa la Organización, que explica que “no hay por ahora ninguna evidencia de que este virus mutado esté produciendo un incremento en el número de infecciones ni esté causando gripes más graves”.

Al igual que ha hecho el Instituto noruego, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha apresurado a afirmar que “los virus con esta mutación siguen respondiendo a los fármacos antivirales y a las actuales vacunas”.

Por su parte la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, ha explicado que el centro de alerta del Ministerio ha contactado con autoridades de Noruega para recabar información sobre esta mutación y ha subrayado que una de las posibilidades de esta mutación puede ser una reacción del virus al fármaco que el paciente tuvo que tomar, según informa EFE.

Trinidad Jiménez ha indicado que el Instituto de Microbiología no ha detectado ningún virus con las características encontradas por los científicos noruegos. “Aun así hay que mantener la vigilancia y nunca bajamos la guardia porque estamos ante un virus nuevo y la actitud de las autoridades sanitarias tiene que ser muy vigilante”, ha apuntado Jiménez.

Leve en más del 95% de los casos

La transmisión del virus está siendo, como era previsible, más elevada en niños en edad escolar y adultos jóvenes. “Los datos epidemiológicos disponibles hasta el momento permiten afirmar que la gripe A H1N1 2009, a pesar de su carácter pandémico, causa una enfermedad similar a en gravedad y tasa de mortalidad a la gripe estacional. De hecho podemos afirmar que la gripe A pandémica se manifesta de forma leve en más del 95% de los casos y se resuelve en pocos días sin necesidad de otras medidas que las habituales frente a la gripe estacional”. Así lo asegura la Asociación Española de Pediatría (AEP) en suDocumento de Consenso y Recomendaciones sobre el Manejo de la Gripe en Pediatría 2009-2010 que ya está disponible para todos los especialistas españoles implicados en el manejo de la salud infantil.

Los médicos no se quieren vacunar

En España, la segunda fase de la campaña informativa sobre Gripe A, “La prevención es la mejor medida”, emprendida por el Ministerio de Sanidad y a la que se han destinado 801.720,95 euros de presupuesto, cabalga a buen ritmo, y ello a pesar de la desobediencia manifiesta de los médicos, colectivo incluído en los grupos prioritarios de vacunación.

Pese a que el Ministerio de Sanidad y Política Social recomienda a todas estas personas la vacunación y hace un llamamiento a la responsabilidad de este colectivo de profesionales sanitarios,  “cuya vacunación no es sólo una medida preventiva para su propia salud sino también para la de las personas enfermas a las que atienden y que pueden sufrir complicaciones en caso de contagio”, muchos de estos profesionales se han negado a recibirla aduciendo que se trata de una enfermedad benigna que guarda muchas similitudes con la gripe estacional, contra la que nunca se han vacunado.

Predicar con el ejemplo

Pasada la alarma inicial, la población ha visto cómo la Gripe A está cursando como una enfermedad leve, con una mortalidad inferior, incluso, a la de la gripe estacional. A esa constatación se une una percepción de que la vacuna no es del todo segura y la creencia de que, si muchos profesionales sanitarios no se la van a poner, por algo será. No obstante, la mayoría de los médicos y enfermeras reticentes a inmunizarse alegan que se trata de una decisión personal que no responde a las características del producto, que ha pasado todos los controles sanitarios. En definitiva, señalan que sí se vacunarían si tuviesen algún factor de riesgo (enfermedades cardiovasculares o respiratorias crónicas, diabetes, obesidad mórbida…).

Muchos expertos se han llevado las manos a la cabeza al comprobar el escaso porcentaje de trabajadores de la sanidad que están dispuestos a inocularse la vacuna. Sin embargo, la cifra de los que se niegan a recibir la vacuna será muy similar a la de quienes declinan protegerse frente a los virus gripales estacionales: entre el 60% y el 70%.

Una vacuna efectiva

La campaña destaca la efectividad de la vacuna contra la gripe pandémica y señala cuáles son los grupos prioritarios de vacunación, entre los que se encuentran:

1.Trabajadores sociosanitarios: tanto de atención primaria como hospitalaria, pública y privada, así como el personal de residencias de la tercera edad y centros de atención a enfermos crónicos.

2.Trabajadores de servicios públicos esenciales: fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, bomberos, servicios de protección civil, personas que trabajan en los servicios de emergencias sanitarias y trabajadores de instituciones penitenciarias y de centros de atención al refugiado e inmigrantes.

3. Mujeres embarazadas.

4.Personas mayores de 6 meses con patologías como:

·Enfermedades cardiovasculares crónicas (excluyendo la hipertensión).
·Enfermedades respiratorias crónicas.
·Diabetes tipo I y tipo II con tratamiento farmacológico.
·Insuficiencia renal moderada o grave.
·Hemoglobinopatías y anemias moderadas o graves.
·Asplenia (ausencia de bazo).
·Enfermedad hepática crónica avanzada.
·Enfermedades neuromusculares graves.
·Pacientes con inmunosupresión (incluida la originada por infección por VIH o por fármacos o en los receptores de trasplantes).
·Obesidad mórbida (índice de masa corporal igual o superior a 40).
·Niños y adolescentes, menores de 18 años, que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de Reye.

Publicado el 27 November, 2009
por en Salud.

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