Hoy hemos visitado en Tunja a la poeta María del Socorro Gómez Estrada, psicóloga, gran admiradora del genial Borges. Mujer sencilla, inteligente, trabajadora, amiga de las amigas…

Busquen en Google Socorro Gómez poeta  y encontrarán gran cantidad de escritos y poesías suyas. Les ofrecemos una poesía, de muestra, tomada de acá:

“CUANDO MUERE EL AMOR”

Cuando muere el amor
y te deja a medias
con un nombre tatuado
en cada poro
que no nos es dado olvidar,
es como si todo el gris
nos habitara
y como si las emociones
fueran a parar a un hueco
en el que no se pueden
salvar ni reconocer…

Cuando muere el amor
además del Norte
perdemos también
las ganas de vivir
y todo nos empieza a estorbar
y todo nos empieza a hacer falta
y es como
si toda nuestra esencia
se esfumara
para quedar pegada
en cualquier
pared
de cualquier esquina…

Cuando muere el amor
la soledad nos vence
y no hay abrazo o palabra
que nos pueda rescatar.
La historia se nos parte
y empezamos a dejar
nuestro rastro perdido
por los rincones,
porque el sentido
de darnos enteros
se nos desdibuja
y nos convertimos
en un montón de retazos
y de lágrimas secas
y con una nostalgia
que nos recorre
de arriba a abajo
y que nos enmudece
y que nos deja desnudos
con el corazón en carne viva…

Porque es así,
cuando muere el amor;
y aprendemos
a no soñar
porque no hay
por qué soñar
y hasta nos olvidamos
de rezar y de pedir
porque tampoco
hay qué pedir,
que no sea un regreso
que nunca se va a dar,
porque
cuando muere el amor,
se muere de verdad
y jamás vuelve
sobre sus pasos
y no conoce de la piedad
ni del arrepentimiento…

Cuando muere el amor
quedamos a merced
de una cotidianidad
que nos sabe a sal
y que nos pesa
como un muro
que nos avasalla
y no nos da tregua
y nos hace difícil respirar…

Cuando muere el amor
las mañanas se van
y todos nuestros días
pasan a ser
en claroscuro
y ningún horizonte
nos sorprende
porque el amor
con su muerte
nos lo borró de un tajo,
al igual
que nuestra capacidad
para mirar más allá….

Porque
cuando muere el amor,
todo hace estallido
y todo queda fuera de su sitio
y nosostros todos
de nosostros huímos…

Cuando muere el amor
y tan solo
para cuando muere el amor,
es cuando más cuenta
nos damos
de lo mucho que estabámos vivos…

María del Socorro Gómez Estrada

Publicado el 10 February, 2009
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