Cuidado con las notas que toman los alumnos en clase, los “apuntes”, ¡pueden quemar (o costar dinero en multas)!!

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Esa entrada podría titularse de muchas maneras:

– “Apuntes de clase y derechos de autor”
– “Copiar, fotocopiar, “Derechos de autor”, multas, cárcel…” (1ª parte)
– “Situación del profesor y del alumno antes las publicaciones”
– “Lo que todo maestro y todo alumno debe de saber sobre copyright, copyleft, derechos de autor, propiedad intelectual, cómo no infringir la ley, cómo burlar la ley, etc.”

Objetivo

En un mundo tan cambiante como el actual (bueno: realmente, siempre lo ha sido. ¿Quién no ha oído la misma frase de sus padres, abuelas, tíos abuelos, etc.???) los maestros y los alumnos se enfrentan a menudo con el problema siguiente:

¿Será legal fotocopiar esto? ¿O imprimirlo lo que descargué de Internet? ¿O mandárselo por c/e –correo electrónico—a mis amigos?

La terminología es complicada:
– derechos de autor
– copyright
– copyleft
– contenidos abiertos
– patentes
– creative commons
– propiedad intelectual
– etc.

En esta primera entrega vamos a dar una noticia fresca:

Según algunos abogados y algunas Editoriales, ¡los apuntes de clase son ilegales!

Se puede leer en Internet un caso real y ridículo en que una Editorial de libros de texto ha demandado a los estudiantes de cierto profesor porque han circulado los apuntes tomados en la clase de este profesor.

El argumento es que así se están dañando irremediablemente las ventas del libro que publique este profesor.

Uno se pregunta, con el profesor Stephen Downes:

¿Cuantas ideas originales hay en las clases de este (o de cualquier otro) profesor, y cuántas habrá adaptado este profesor de otros colegas?
En este caso, ¿no les debe él a sus colegas algunos derechos de autor?

Otros profesores también afirman que cuando los estudiantes toman notas en sus clases, están infringiendo sus derechos de propiedad intelectual.
Estos profesores (y editoriales) se consideran con el derecho de controlar lo que los estudiantes hacen con la información que ellos enseñan en sus clases.

Y luego nos preguntamos por qué los estudiantes odian a algunos profesores 🙂
¡Intente, profesor, decirle a sus estudiantes que las notas de clase de los alumnos infringen el copyright!

El abogado de la editorial del caso mencionado afirma que los estudiantes pueden tomar notas para fines educativos, y lo que no pueden hacer es beneficiarse económicamente de ellas.

¿Pero, está tan claro como parece?

Entonces, cuando se gradúan los estudiantes y buscan un empleo, ¿qué debería ocurrir con estos apuntes de clase?

¿I si las ideas que tomó el estudiante las transfiere (mediante sus actividades, informes, propuestas, realizaciones) a su nuevo empleador, para generar riqueza, debería la empresa pagar derechos de autor al profesor y a la Editorial?

¿Qué se puede hacer para evitar este lento escapar de conocimientos de los académicos, que se vuelan de las universidades por medio de los estudiantes que se gradúan?

En otras palabras: ¿Cómo podemos aislar y retener la propiedad intelectual de los profesores, de manera que los estudiantes aprueben los exámenes, que los Departamentos mantengan sus acreditaciones de calidad, pero al mismo tiempo garanticemos que los estudiantes salen sin más información o habilidades que aquellas con las que entraron en la Universidad?

¡Oh!, ¡espere! Pero si ése es, precisamente, el objetivo no declarado de cualquier universidad!!!

(Continuará)

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