Llegué bien, pasé sin percances en el aeropuerto, tranquila.
La Habana, en su arquitectura hermosa; hay que hacer algunas restauraciones, pero hermosa.

La gente algo parca, no tan emotiva como los colombianos.

Necesidades, muchas para acceder a las cosas: el profesional recibe 20 a 30 dolares mensuales por su trabajo. Aunque lo básico se lo otorgan.

La comunicación es lo más difícil: a los cubanos sólo les permiten canales educativos, nada comercial.

El hotelazo en el que me encuentro, Hotel Palco, tiene TV cable, bueno cualquier cosa!

Una llamada el minuto de aquí a Colombia $7000 y una hora de internet $10000.

Traje conmigo algunas cositas (cajitas) de parte de padres de familia que tienen estudiando hijos en Cuba. Sí que tuve algo de sobrepeso, pero pasé. Pero lamento no traer más dólares y fuerzas para traer muchas cosas más.

Ahora entiendo por qué comunicarse con el coordinador del evento es tan difícil, pocas personas pueden computador en casa. Esto es estatal, pero no es por el régimen, es por las sanciones económicas del embargo. Cualquier multinacional que intente llegar a Cuba es penalizada por los Estados Unidos.

Sería bueno hacer una fundacion para colaborar a los profesionales cubanos.

Les cuento que me fue muy bien, conocí, disfruté de la gente, de la comida, de los paquetes turísticos, etc., como una reina. Me recibieron unos amigos que todo el tiempo permanecieron pendientes.

Pero bueno, dirán, ¿a qué fuiste? ¿y la ponencia? Bien, aunque no se daba casi tiempo; imagínense: de 4pm a 5pm 10 exposiciones, por el afán de la guagua de los cubanos. Definitivamente hablar del trabajo en cinco minutos es difícil.

El primer dia me molestó el afán de salir; después, cuando descubrí lo difícil que es transportarse, me calmé y comprendí: ignorancia de turista.

De Cuba me quedan grandes amistades, ver cómo a pesar de ciertas circustancias toda la gente trata de realizar su trabajo con la mayor ética y puntualidad, ver la distancia cultural con mi país, la gente estudia, se prepara y es sencilla para tratar. En mi país sufrimos de prepotencia.

La pasé muy bien, me alegro de esta oportunidad de ver otras cosas… Ya estoy pensando en mi nueva salida al extranjero 🙂

Reciban un abrazo ‘caballero’, dicen los cubanos!


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