Hace unos días ya comenzamos a hablar de ¿qué es la investigación? Ahora trataremos la cuestión de ¿cómo formarse como investigador/a?

Para llegar a hacerse uno/a un/a investigador/a debe de hacer un doctorado. Este es un hecho traumático, porque con este proceso se da fin a la “infancia académica”.
Durante los estudios de pregrado, durante la carrera, se está bien abrigado: los profesores te guían, te examinan, te enseñan.

Con el inicio de la carrera de investigador se comienza a “andar solo”.

¿Qué pasos hay que dar para iniciar la carrera científica?

1º Elegir un director de trabajo de investigación (tesis doctoral)

En primer lugar hay que elegir un director para diseñar un proyecto de tesis doctoral que tenga suficiente calidad científica.

No es nada fácil saber si el director elegido va a tener un buen nivel científico y, ¡sobre todo!, si va a ser un buen director de tesis. El candidato, como cualquier otra persona, no tiene acceso más que a las publicaciones científicas del director elegido.

(Hay casos de alumnos brillantísimos que han elegido directores de tesis incompetentes. El hecho que una persona sea “Catedrático/a de Universidad” no significa que no pueda ser un “burro”. ¡No hay límites a la imbecilidad!).

Para elegir un buen candidato deber de averiguar si tiene:

– publicaciones (digamos, en los últimos 5 años);
– financiación;
– otros doctorandos (y ver cómo son sus doctorandos; dónde han llegado sus exdoctorandos, etc.);
– calidad humana: un profesor puede engañarnos fácilmente porque tiene mucho entrenamiento en el trato con gente: puede ser amable, invitarte a café, charlar… y no tener casi ningún contenido científico que ofrecer!
– capacidad de gestor. La persona que se pasa el día entre papeles (burocracia), reuniones, etc., es un tipo útil como director de tesis sólo si es líder de un grupo grande de personas;
– cualidades de maestro: esta es la persona ideal, la que dedica buena parte del tiempo a enseñar, que desarrolla cosas contigo, el que ensucia sus manos…

Pero ningún factor es decisivo, ni el director ha de ser “ideal”.

En 2º lugar, hay que elegir un proyecto de tesis doctoral

La propuesta debe ser atractiva, pero debe formar parte de la línea de trabajo del grupo o del maestro.
Mucha gente dice que la única manera de aprender es por aprendizaje autónomo. Realmente se aprende mucho más de compañeras y compañeros (que tienen ya experiencia) que del propio maestro.
En todo caso, no debería de haber mucha tutorización: ¡uno debe aprender a buscarse la vida!

Si uno compara los finales de los años 60, el 1969, con los tiempos actuales el estudiante de hoy en día parece un pollo de granja 🙂

En algún momento, posiblemente durante el doctorado, y claramente cuando éste se termina, la persona se debe buscar la vida. Hace falta que el maestro (el director de investigación) ponga los medios y que la persona se busque la vida y resuelva los problemas que se le presenten!

La ciencia es una actividad dura: si se vuelven difíciles las cosas, si a uno le desagrada el duro trabajo en la ciencia, cuanto antes cambie el rumbo de su vida tanto mejor. A los 25 o 30 años es fácil. A los 40 años es mucho más difícil.

prof-investigador.gif(Imagen: el profesor-investigador)

(Continuará)


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