Muchos de los boyacenses y colombianos tuvimos o vamos a tener en algún momento dudas acerca de la escogencia del primer destino que nos hará pertenecientes al grupo, cada vez menos selecto, de “las personas que estuvieron en el exterior”.

Otros por el contrario, simplemente tendrán que contentarse con lo que la divina providencia haya querido mostrarles o designarles y tendrán que acomodarse al mercado, turismo y estilo de vida que cada distrito, condado, ciudad o pueblo encierre.

Estas letras van dirigidas a las primeras. A aquellas almas que pueden darse el gusto de escoger su destino y que aun cuando odian los países del Norte, o tienen pesadillas con Lula, Fidel, Kirchner, Bachelet o Chávez, apenas tengan posibilidades que les permitan desplazarse cerca o allí, querrán sentir y vivir lo que experimentó Hector Mora (El del Mundo al Vuelo), Pacheco, Jota Mario, su compañero, su vecino, su novia o su amigo.

Les digo de una vez, este problemita se reduce además de los gustos a los gastos. Si usted es alguien que se identifica con la cultura londinense pero no está seguro si le gusta Beckham o Batistuta, o considera que la Dama de Hierro es la hermana gemela de Evita Perón, gusta de la carne , le tiene miedo al inglés, y es la primera vez que viajará en Avión y todavía no le ha cogido fastidio (ya que puede durar largo tiempo en conexiones o sembrado en un terminal, por algún sindicato de las aerolineas)… no dude en visitar los gauchos o los australes.

En esas tierras va a encontrar la labranza más productiva de sur américa. Los precios en cuanto a vuelos son similares a los que se encuentran para salir de Colombia al Reino Unido, o la Europa Occidental. Sin embargo, la gran diferencia, y ya lo podrán imaginar, es que en los alrededores del Palacio de Westminster o Big Ben, las fotos las cobran en Euros. En Caminito, o cerca de la Casa Rosada, en las Playa de Mar de Plata o en Viña… ni cobran.

Ahora bien, si va en plan familiar y ya se cansó de visitar las plazas principales de Boyacá, sus museos de arte religioso; es católico y no cree que las pinturas que hay en el Museo Nacional, o en la Casa Botero de Bogotá son originales. O de dar una limosna de entre 1.000 a 10.000 pesos en las iglesias. Dese la vuelta por el Vaticano pague entre 50 y 80 euros después de hacer una larga fila, para posteriormente escuchar el Angelus en La Plaza de San Pedro y continue hacia España (en Europa todo es cerca, y los vuelos son bastante económicos) ¿Que si va a ver más de lo mismo? No, no ese no es el punto… España también tiene playa, vida nocturna, y gente de ambiente.

Por otra parte, desde el punto de vista de la cultura, existe similitud entre Estados Unidos e Inglaterra en el sentido que son unos de los países más multiculturales del mundo. En cada uno de ellos puedes encontrar pakistanies, chinos, indues, brasileños, mexicanos, peruanos, y así sucesivamente. Hay comida para todos los gustos, y a pesar que digan que allí solo se va a comer hamburguesa, ciudades como San Francisco, Houston, Miami o New York en los Estados Unidos, o Manchester, Londres o el Puerto de Southampton, ofrecen a sus visitantes una larga lista de comidas típicas y exóticas. Eso sí, preparate porque a diferencia de otros países, si hay una cosa por la cual me encantaría vivir siempre en Colombia, es porque son muy pocos los lugares en donde el bolsillo no se deprime por la remarcada costumbre de dar propina al barbero, al taxista o al mesero. (O cuando hay que darla es ínfima). Por ejemplo, en San Francisco si viajas con tu pareja y te pasas por el Restaurante El Delfin (Cerca al San Francisco General Hospital) fácilmente puedes sumar 50 dólares, entre tu plato fuerte, bebida y el 10% de propina. Así como en Londres puedes ir a Viet Grill, y pues pagas los mismos 50 pero euros.

Diferencias hay muchas, mientras a Europa un viaje promedio desde Bogotá es de 10 Horas, en los Estados Unidos puede estar en 3:30 horas en Miami. Mientras el Euro está a 2.800 pesos el dólar a 1.800. Mientras que, por ejemplo, va a España a ver iglesias, o a italia al Circo Romano, en Francia la Torre, o en Londres los Pubs, o Grecia a ver Islas, a Estados Unidos va a Las Vegas y allí encontrará solo cada una de las réplicas. Así mientras que puede irse una semana para Estados Unidos, a Europa para que se justifique el gasto debe ir por lo menos un mes.

En general, son tres las recomendaciones. Primera si usted se encuentra en una edad donde ya las cesantías y pensiones van a llegar, siente que sólo le quedan fuerzas para un viaje más y siempre quiso darse un viaje largo para conocer hasta más no poder… reúnase con su bastón (hijo) o amor (pareja) y conéctese a través de los modernos sistemas de comunicación europeos. Como quien dice, conozca más países y culturas por el precio de uno.

Si por el contrario, está pensando en su luna de miel, no tiene mucho dinero, piensa que va a tener problemas de visas para viajar a la Union Europea, o Canadá, o Estados Unidos (a los colombianos son contados con los dedos de la mano los países que no nos piden visa) quiere salir de la rutina, impresionar, tener que contarle a sus amigos y quiere todavía no depender de su pareja, puesto que su pareja, en este mundo globalizado, sabe otro idioma y usted no, visite algún país suramericano.

Y finalmente, si usted es de cualquier edad, quiere viajar y llegar en el mismo día, quiere volarse unos pocos diitas, quiere ver grandes obras civiles, quiere divertirse, ir a parques de solo montañas rusas, ver los íconos de la pantalla grande y chica con los que creció, comer bien, y contar su aventura en inmigración, vaya a los Estados Unidos o a Canadá.

Pero eso si lo más importante, no deje de viajar. En las fotos que tome trate de salir en ellas, porque por fotos de monumentos todas están en las enciclopedias. Que los recuerdos, recuerdos son, y la vida se pasa en un soplo y nada más quedó.

Publicado el 27 February, 2008
por en Turismo.

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